5.1 ASPECTOS GENERALES
Los referentes inmediatos para contextualizar al Municipio de La Playa en el concierto regional o nacional están ligados, por lo general, a términos como Estoraques, cebolla, Ocaña e incluso erosión. La Provincia de Ocaña es una realidad geográfica, histórica y cultural que ha significado para los municipios conformantes la consolidación de patrones culturales, económicos y sociales que la hacen particular y distinta.
Otras regiones perciben a la Provincia como un gran espacio territorial obviando involuntariamente la delimitación municipal al momento de referenciar un lugar o un evento específico. Un ejemplo de esta aseveración es el hecho de que el gentilicio ‘ocañero’ se utiliza de manera indistinta, sin importar si se es de Abrego, La Playa o Teorama. De la misma forma que un ‘costeño’ puede ser oriundo de la Guajira o Sucre.
Si bien hay elementos diferenciales entre los municipios de la Provincia, la fuerza de sus afinidades consolida la visión de unidad. Incluso las variables que ponderan el nivel de desarrollo municipal se comportan con indicadores similares.
La Provincia es un fenómeno aglutinante que indudablemente favorece la conquista de propósitos comunes regionales. De hecho, sus proyectos de desarrollo más representativos, en buena parte han tenido como soporte su condición de bloque político regional. Pero bajo la sombrilla de la identidad regional, la identidad local no parece tener mucha trascendencia allende las fronteras departamentales. El Área Natural Unica de los Estoraques, atractivo paisajistico integrante del Sistema de Parques Nacionales, aún no logra afianzarse plenamente como símbolo del territorio que ocupa. Muchas veces se le promociona como un atractivo de la Provincia y La Playa solo aparece como punto de referencia para orientar al visitante.
También es cierto que la mayoría de los municipios pequeños colombianos sufren de anonimato, salvo notables excepciones que podrían tomarse como ejemplos potenciales para encauzar un proceso de fortalecimiento de identidad local hacia dentro y hacia afuera: Mompox y su arquitectura colonial, Lebrija y su piña, Barichara y su artesanía en piedra cincelada , Ráquira y su cerámica, Villeta y su caña panelera, etc. No es reducir el concepto de identidad al posicionamiento de símbolos materiales o culturales, pero estos son motores que la fortalecen y movilizan otros procesos.
La provincia de Ocaña reconoce en el Municipio su condición de productor de cebolla y además su vocación turística. En este último punto se han emprendido acciones que llevaron a La Playa a erigirse como la población más bella del Norte de Santander, fortaleza adicional al gran potencial que de por sí representan Los Estoraques como paisaje único en Colombia. Son elementos culturales que producen arraigo y sentido de pertenencia.
La cebolla y toda la cultura que ronda su cultivo, además de ser fuente activadora de gran parte del flujo económico local, representa también otro símbolo de identidad al punto de competir fuertemente con Los Estoraques. Son muchas las regiones del mundo que basan su atractivo y economía en el paisaje de sus tierras cultivadas y en toda la dinámica alrededor de la siembra, cosecha, almacenamiento, transformación, comercialización, etc. La zona cafetera colombiana es un fiel ejemplo.
Infortunadamente, la baja disponibilidad de agua y de tierras no ha permitido la expansión sostenida del cultivo. Mas bien en algunas zonas la tendencia es al decrecimiento de los niveles de producción tradicionales o a la sustitución del cultivo por otros con menor demanda de agua, de más fácil manejo o comercialmente mas atractivos (tomate, fríjol, tabaco o pimentón). También ha contribuido a ello la errática movilidad del mercado y su complejidad, que muchas veces deja al cultivador sin opciones para sostenerse en el negocio.
En época de baja prod