AL PIE DE LOS ESTORAQUES
Luis Eduardo Páez García

De la gentil calleja
hacia la arquitectura milenaria
de los Estoraques
mis pasos cansados
apresuran la marcha…

Poco tiempo para el salto
del ahora al milenario ayer
tallado en piedra
al conjuro de lluvias
y de vientos nocturnales.

¿En cuál de estos castillos
derruidos
habitó la inquietud
de Cote Lamus
cuando tejió sus versos
y entró de lleno
en la memoria
del canto alucinante?

Ahora los pasos de las gentes
van y vienen,
pero ya no hay poema
en la rugosa piel del estoraque
que me observa silente
mientras Eolo sigue esculpiendo
los misterios del paisaje…

 
Ocaña, octubre de 2013