CARLOS ADOLFO CLARO OVALLOS
POEMAS Y CANCIONES

 
 
 

VIVENCIAS DE UN ESCRIBIDOR
CARLOS ADOLFO CLARO OVALLOS

PRÓLOGO: JUAN PABLO LEAL RICO

El viento de la tarde golpeaba con fuerza su rostro, con ese impulso natural que suele tener el aire de las colinas, el ritmo de la caminata apresuraba el encuentro feliz con la cima y el cansancio engañoso repetía en su mente la misión que debía cumplir, dejar su natal Playa de Belén y enrutarse jubiloso a la conquista de Ocaña, a su lado y despacio caminaba Ramón Emiro, superando airoso la fatiga infernal que se siente al bajar Las Liscas, mientras que en silencio, quedaban las huellas de sus animales como testigos eternos de su paso por la montaña, hasta que de repente, apareció a lo lejos la escena perfecta, la escena que esperaban, una vista como sacada de un lienzo de Monet, un valle que se dibujaría en su memoria para toda la vida.

Así llegó por primera vez a Ocaña, el escribidor de estos poemas, caminando por Las Liscas y experimentando la magia de primera mano, la magia de conocer su tierra, caminándola, disfrutándola, oliéndola, tocándola, la magia de subir la montaña, la magia de nacer en un pueblo rodeado de animales y estoraques, la magia de vivir con orgullo natal, la magia de narrar la vida, la magia que se viste de palabra y se adorna de papel, para esculpir los versos que hoy se bautizan.

Siempre he pensado que la poesía es liberadora, nos permite llegar a donde queremos, recordar por donde pasamos y soñar con ese lugar que solo existe en los versos, Don Carlos Adolfo Claro Ovallos es el ejemplo de un poeta hecho con pizarra y tesón playero, que reconoce en sus líneas, el encanto de su tierra, la admiración a su familia y el honor de todos los poetas libres, solo para darle voz a los estoraques, corazón a los árboles, hacer feliz a la Chata y recordarle a sus nietos en cada onomástico, lo importante de recibir como regalo un poema en lugar de presentes playeros, la importancia de ver en lo sencillo la grandeza y en la humildad soñadora la ventaja de tener un amigo, abuelo, esposo, padre y hermano que escribe poesía.

Poemas como el El retorno, Mi terruño, Esta Tierra, reconocen su eterno admirar a La Playa de Belén, una tierra inmersa en su sangre, en sus pulmones, una tierra que no envejeció, que se quedó para siempre anclada como los viejos barcos en los arrecifes, inmersa en las profundidades de su ser, adherida como náufrago a la tabla, oculta como hormiga en la selva y majestuosa como el Cóndor que libre atraviesa los Andes.

Somos testigos de un testimonio, edificado entre Ocaña y la comarca, observadores de una enseñanza orgullosa, consientes de sus raíces y de sus ancestros , de los campesinos de su región, de sus creencias, de los animales que adornan los campos, de sus verdades y de su prudencia, valores supremos en un mundo globalizado donde vivimos triunfadores en esta batalla por vencer el olvido.

Para siempre se quedarán los espejismos edificados en una experiencia costumbrista, nacida en ese rinconcito al que llaman pueblo, que parece la aldea de los sueños, confundidos entre calles empedradas humedecidas por el olor a café recién hecho, donde por alguna razón se quedaron los espíritus secretos, caminando entre los estoraques, buscando a los niños que se marcharon para ser mejores hombres y que lo son ya viejos , un lugar donde habitan los gatos que aún juegan en los techos, la casa de los 18 hermanos, aquella que inspiró sus primeros versos, la taza de café caliente que alivió su pecho, la arepa del tiesto y esa vieja alberca del patio donde habita el recuerdo de un muchacho que se marchó en silencio.

 

 

 

EXTRAORDINARIO REENCUENTRO
DE LA FAMILIA CLARO OVALLOS

(Junio 30 a Julio 1o. de 2012)

I

Como no tener en cuenta;
ese magno y fraterno acontecer
que demostró lo sincero de un aprecio
hacia el entorno de una familia,
a la que solo, la grandeza de lo humilde,
la hace portadora, de su existencia,
como virtud, a su cordial nobleza,
que acoge, lo sublime a merece
r.

II

Acorde a nuestro feliz reencuentro;
como objeto en lo probable,
continúa en mi inspiración
aludiendo lo lealmente visto,
mediante el justo acato de los míos
quienes así mismo, optimistas,
por el comportamiento según lo programado,
en su razón, al fervor ante la fe,
se mantuvo la expectativa respetable.

III

Fue así como lo ritual y piadoso;
mediante la sagrada eucaristía
que oficiada en el templo de Jesús Cautivo,
por el reverendo Fray Ismael Arévalo Claro,
con toda la pompa merecida,
marcó el inicio satisfactorio
de un momento prodigioso y emotivo.

IV

A continuación de dicha celebración
luego de feliz y corto disfrutar;
en la Plazoleta de la gran Convención,
parte de los concurrentes dispusieron,
utilizar, una chiva, como vehículo especial,
para memorar lo cierto de un pasado,
mediante un recorrido, que alegremente,
los llevó, al barrio La Piñuela,
lugar este donde la familia Claro Ovallos
durante un considerable tiempo,
en una amplia y cómoda casa
fijó residencia, al llegar de La Playa,
a ésta la noble y acogedora Ocaña,
terruño amable por su buen ambiente.

V

Cumpliendo así lo pertinente en tal sentido,
la numerosa y fiel delegación
con los residentes de la comarca;
pasó a lo mejor y divertido
en el club del Comercio de Ocaña
lugar por demás adecuado
que permitió, la gala agradable,
tan radiante, que en su esplendor, dio lustre,
al musical y animado festejo,
en esa ocasión; que en lo armonioso y placentero,
satisfizo a los asistentes
hasta el amanecer de un día inolvidable.

VI

Digno es, imaginar o presenciar;
lo dispuesto posteriormente
en cuanto al emocionante viaje
que de Ocaña a La Playa se hizo,
y en el llegar a nuestro monumento nacional,
observar, los pintorescos estoraques
que atractivos, impresionan, a propios y extraños,
como lo simbólico, que en su entender vistoso,
proporcionan bienvenida a los visitantes,
los que de inmediato proclaman, lo bello,
que exige, la expresión divina al contemplar,
algo, tan raro y maravilloso.

VII

En lo sucesivo también en La Playa;
lo primoroso en permanecer
significó, la participación de todos
cuantos en el hogar de otro día,
espectacular por su ameno jolgorio
en el cual durante su hermoso transcurrir,
resaltó y encantó lo grandioso
de una concurrencia espontánea,
a un desfile nocturno, que meritorio,
advirtió lo posible de un hecho histórico,
que enaltece la supervivencia,
de nuestro núcleo familiar,
siempre afectuoso tal su prudencia.

VIII

A quien agradecer, este original reencuentro?
lógico que en su figuración,
merecen el aplauso elogioso,
los distinguidos familiares
que motivados por lo mejor de este acto,
en su diario pensar acordaron:
con la pereseverancia absoluta
lo perfecto y realmente virtuoso.

IX

Tal determinación, en su constante actuar, condujo;
a lo cordialmente organizado
por gestores que como Tarcisio, Julián
y un selecto y familiar grupo de damas,
proporcionaron lo grato y solemne
que en honor póstumo a papá Teyo,
y haciendo memoria, a su humildad,
nuestra complaciente participación
expresó así, el virtual reconocimiento,
a todo lo perfecto, que en su aceptar produjo.

Carlos Adolfo Claro Ovallos
Noviembre 10 - 2012

PLAYERITA

Playerita, mujer de virtual ternura;
Tus bellos ojos que dulzura inspiran
Cuando sonriente en el mejor espacio
Demuestras la dicha que pasión fulgura.

Digno apreciar tu natural belleza;
Como designio fiel de cordial orgullo
Te estimas feliz con modales nobles,
Que hacen patente la real certeza. (bis)

Playerita, mujer linda por encanto;
Silueta esbelta cuan mejor donaire,
De atractiva hermosura airosa;
La comarca te distingue majestuosa.

Con los estoraques tu virtud añoran
Quienes sorprendidos en razón aluden;
Que bella y tierna es la mujer Playera,
A Martha y Mónica también memoran.


 

MI PUEBLITO PLAYA DE BELEN
Fundación Diciembre 04 de 1862
Sesquicentenario Diciembre 04 de 2012

I

Lo pintoresco prevalece siempre;
en ese tu estilo bello y colonial (Bis)
digno de elogiar y así reconocer,
su valioso ornato, sin par, y primordial. (Bis)

II

Al conmemorar lo propio;
según la historia, cita lo bonito (Bis)
cuando Juan Esteban y María Claro,
unidos, fundaron el mejor Pueblito. (Bis)

CORO

Oh Playa nuestra, bella como eres;
encantadora, por tu panorama
que armoniza, todo cuanto atrae,
ese tu entorno, que mantiene fama. (Bis)

III

Por la naturaleza, fueron modeladas;
bellas figuras que tiene La Playa, (Bis)
en sus Estoraques y Los Aposentos,
donde divierten y son admiradas. (Bis)

IV

Grandeza ofrece lo monumental;
en mi pueblito, Playa de Belén (Bis)
por lo original, de todo lo suyo,
ameno siempre, en su bello Edén. (Bis)

CORO

Oh Playa nuestra, bella como eres;
encantadora, por tu panorama
que armoniza, todo cuanto atrae,
ese to entorno, que mantiene fama. (Bis)

NAVIDAD PLAYERA

Asombras Playa de Belén querida;
Cuando en Navidad solo se anhela,
Mirarte bella Playa mía
Agradable, notable, divertida.

Así llegando tu suelo encanta;
A toda hora hasta anochecer,
Viendo lo famoso de tu Navidad,
Y gozar por este acontecer.

CORO

Navidad Playera, siempre amena
Deslumbrante por su colorido,
Radiante asumes grandioso
¡Oh Playa de Belén florido!

Dichoso orgullo del Playero;
Durante el retorno de Colonias
A disfrutar el acto Navideño
Importante, fugaz y bullanguero.

CORO

El Playero alegre manifiesta:
Navidad, Navidad, Navidad feliz
Festival, festival por su tradición;
Navidad Playera luz en mi país.

 

MI PUEBLITO

Pintoresco se admira lo suyo;
Es mi pueblito, Playa de Belén
Remanso de Paz que primor augura,
Al turismo acoge en su edén.

Fuiste fundado y a la vez surgió;
Tan sinigual figura colonial,
Mostrando grandeza en el lugar
Como siempre altivo apareció

CORO

Pueblito mío, que bello terruño,
Gracias a Dios yo nací en tu suelo
Por eso, a mi pueblito admiro
Y en su lugar es todo mi consuelo.

Memorando la historia solito;
Contento veo a Juan Esteban,
Y también feliz a María Claro
Por la fundación del bello pueblito.

En mi pueblito con los Estoraques;
Divertido se goza el programa
Sus columnas y hermosas figuras,
Lo atractivo por su panorama.

CORO

Pueblito mío, que bello terruño,
Gracias a Dios yo nací en tu suelo
Por eso, a mi pueblito admiro
Y en su lugar es todo mi consuelo.

OCAÑERA

Ocañera de nobles valores;
Atractiva por su condición
Lo natural acoge su belleza
Y la nobleza como rendición.

Suele ser que la ocañera;
Mantiene honores merecidos,
Que emocionan su mirada
Y sus ojos se ven complacidos

CORO

Ocañera bella primorosa;
Placentera de cordial mesura,
Su sonrisa indica lo adorable
Tal su encanto fijo en la llanura.

Su elegancia que tamben atrae;
Destello bello, de luz que perdura,
En la Ocañera noble la delicia
Como prodigio grato su hermosura.

Sus atributos siempre maravillan;
Las actitudes de mujer piadosa
Y así la Virgen de Torcoroma
A la Ocañera protege dichosa.

CORO

Ocañera bella primorosa;
Placentera de cordial mesura,
Su sonrisa indica lo adorable
Tal su encanto fijo en la llanura.