CARTAS ENTRE ESPOSOS...

Compartimos con ustedes el documento enviado por una paisana y
buena amiga, residente en Bogotá.

Mi querido esposo:

Te escribo esta carta para manifestarte que he decidido dejarte por el bien de los dos.

He sido una buena mujer para ti durante estos siete años y, sin embargo, no puedo mostrar nada bueno que me haya tocado a mí.

Estas dos últimas semanas han sido un infierno para Mí. Tu jefe llamó para decirme que habías renunciado al trabajo hoy, y eso fue lo máximo que pude soportar. La semana pasada, viniste a casa y no me mencionaste nada acerca de mi corte de cabello y el arreglo de mis uñas; cociné tu comida favorita y hasta usé un nuevo negligé. Llegaste a casa y comiste en dos minutos, y te fuiste directo a dormir después de ver el juego de pelota. No me dices más que me amas, no me tocas ni nada. O me estás engañando con otra o ya no me amas más. Cualquiera que sea el caso, me quiero ir, TE ABANDONO.

PD: No trates de buscarme. Tu hermano y yo nos mudamos a Gest Virginia juntos. Que tengas una buena vida.

TU EX- ESPOSA.


Respuesta del esposo:

Querida ex esposa:

Nada me ha causado mayor alegría que el recibir tu carta. Es verdad que tú y yo hemos estado casados 7 años, aunque eso no significa que hayas sido una buena mujer. Todo lo contrario. Yo veo todos los juegos en la tele para tratar de ahogar el aburrmiento que me producen tus constantes quejas y malas actitudes. Qué pesar que no funcionó nuestro matrimonio, porque yo, de verdad, te amaba mucho.

Yo si noté que te habías cortado tu cabello, y la primera cosa que me vino a la mente fue: "¡Luce como un hombre!" Pero no te dije nada, porque mi santa madre, que en la gloria esté, me enseñó que si no puedo decir algo bueno de alguien, es mejor no decir nada.

Cuando cocinaste mi comida favorita, debiste haberme confundido con mi hermano, porque yo dejé de comer cerdo hace casi 7 años.

Me fui a dormir cuando te pusiste ese negligé, porque la etiqueta con el precio todavía estaba pegada a la prenda. Recé pidiendo que fuera pura coincidencia que mi hermano me pidiera prestados US$50 esa misma mañana y la etiqueta de tu negligé marcara US$49.

Después de todo esto, como todavía te amaba, sentí que todavía podíamos resolver lo nuestro.

Así, que cuando me di cuenta que me había ganado el lotto de diez millones de dólares, renuncié a mi trabajo para tener todo el tiempo para ti; además compré dos pasajes de avión para Jamaica e hice reservas en el mejor hotel para darnos una segunda oportunidad en nuestra vida conyugal. Pero cuando llegué a la casa, tú te habías marchado. Todo ocurre por una buena razón, creo.

Espero que ahora si tengas la vida que siempre deseaste. A propósito, mi abogado dice que debido a la carta que me dejaste, no recibirás ni un centavo de mí.

Así, que por favor, cuídate mucho.

PD: No me acuerdo, si alguna vez te comenté esto antes, pero mi hermano, Carlos, cuando nació, se llamaba Carla. Espero que esto no sea para ti un problema.!

Firmado, ¡Tu ex esposo, rico y además libre!